domingo, agosto 21, 2011

Sobre el guionista...

A veces sospecho que el guionista de mi vida no está tan pendejo como a veces sospecho y sabe el momento preciso para agregar elementos a la trama.

Esta semana me aventó a un viaje al pasado. No sé si lo sepa, pero si lo hubiera hecho hace, digamos ocho meses, pudo provocar un giro melodramático de lo más asqueroso; pero en estas fechas, la forma en que se han desenvuelto los acontecimientos me tiene más feliz y más fuerte que nunca. Así que los ecos del pasado pierden su tono desgarrador y se vuelven medios a la reflexión y, como en instructiva trama familiar, una reafirmación de que la felicidad es hoy y nada más.

El pulso de un cirujano tiene ese guionista. Y agrego una sospecha, a últimas le ha bajado a cierta afición que a mí me resulta peligrosa lo más: el alcohol. Brindemos por ello.

lunes, agosto 08, 2011

Yo


Ana y el tiempo.