sábado, febrero 26, 2011

Un momento y una costa

Estoy en casa escuchando Mondo Cane mientras fumo un cigarro y bebo coca cola. Opeth se lava las patitas junto a la entrada, la música llena la sala y se funde con el humo que vuela hasta la ventana. Tengo cansado el cuerpo y feliz el alma. Recién bañada siento como se seca mi cabello desordenado y negro, la ropa repartida en el suelo suspira, llena de recuerdos.

Me dejo llevar por el sonido e imagino...

Hay una costa en alguna parte del mundo donde un hombre toma la mano de una mujer, sin buscar nada más que la vida en el tacto. Los rodea un viento tranquilo con sabor a sales y aroma a pasado. La ráfaga aleja de ellos lo que ya no existe, lágrimas y temblores, la frágil felicidad y el tranquilo vals del descanso. Todo vuela entre corrientes de aire hasta un mar de estrellas que comenzará por lavarlos. Corazones reciclados a la orilla de la tierra.

Hay una calle en esta ciudad que todos los días derrocha las risas de niños a las interminables coladeras, los sonidos pequeños se arrastran por sus orillas y viajan, alocados, por las corrientes de la vida. Por el subsuelo las escuchan pasar. Bajo los pies de los empleados, entre los desechos de la ciudad van las risas perdidas de esos niños que mañana crecerán. Van y transitan los subterráneos del mundo para explotar a la orilla de una costa en el mar.

Hay un mar en este mundo. Que siempre será.

Regreso, sigo en casa y Mike Patton canta. Sólo el cigarro se ha esfumado.

miércoles, febrero 16, 2011

Forty-Six & 2

I choose to live and to grow,
take and give and to move,
learn and love and to cry,
kill and die and to be paranoid and to lie,
hate and fear and to do what it takes to move through...

jueves, febrero 03, 2011

Tatuajes, tatuajes... oh, tatuajes.

Recuerdo la primera vez que leí El libro del té. Entre sus japonesas páginas encontré una frase que ha retumbado en mí desde aquellos lejanos años.

"El vacío es todo poderoso, puesto que puede contenerlo todo.
En el vacío, solamente, es posible el movimiento".

Así habla esa frase... el vacío es pues uno de los conceptos que han dominado mi querer creer sobre el mundo, la existencia, el universo; mi no creer que se basa en mejor vivir y dejarse de chingaderas. Ahí, intentando interpretar el vacío.

Es que si uno se pone a pensar que en la mínima estructura de la materia, en el centro de lo que suponemos sólido e irrompible, tiembla el vacío mismo. Que las partículas elementales giran en torno a la nada, la misma nada en la que flotan los planetas y nacen los soles. El mismo vacío en el centro de las galaxias que propicia que las moléculas de nuestra piel y de nuestras ciudades se mantengan unidas... Ese vacío. Si uno piensa en ese vacío pues uno se clava y opta por imaginar que esa imagen aprendida en la escuela de unos protones y electrones girando alrededor de un núcleo, entre el vacío, es todo un símbolo.



El sábado pasado regresé a casa de @VampiroPunk para tatuarme la espalda, de nuevo. Si usted ha leído mi blog anteriormente, puede recordar que hace seis meses me regalé mi ojo flameante.

Hoy, mi espalda luce así:



Hermosos colores, imágenes de Alex Grey. Dos ideas que siempre me han palpitado en la frente. Guapos y adictivos tatuajes... quiero más.

martes, febrero 01, 2011

Yo y mi cigarro


Febrero, 2011.