Ayer mi hermana me contó una historia genial, se las comparto.
Era Salvo, un italiano en algún pueblo del sureste mexicano. Eran un montón de niños del pueblo preguntándole de dónde venían.
Y Salvo decía: Italia, capire? Io sono italiano. Pizza, romanos, Italia....
Y los chavitos: ¡Aaaah! Sí, sí Romanos. ¿Y él de dónde es?
Australia..¿canguros? Canguro, canguro, canguro... -decía Salvo mientras brincaba de un lado a otro imitando a los emblemáticos animales.
Y uno de los chavitos: ¡Ah! ¡Dinosaurios!
Salvo: No, jajajaja, los dinosaurios ya no existen. C-A-N-G-U-R-O
Silencio incómodo.
El mismo chavito: No le hagan caso, los dinosaurios sí existen, yo los vi en la película la semana pasada.
...
Supe en ese momento -recuerda Salvo- que había perdido toda credibilidad.
Era Salvo, un italiano en algún pueblo del sureste mexicano. Eran un montón de niños del pueblo preguntándole de dónde venían.
Y Salvo decía: Italia, capire? Io sono italiano. Pizza, romanos, Italia....
Y los chavitos: ¡Aaaah! Sí, sí Romanos. ¿Y él de dónde es?
Australia..¿canguros? Canguro, canguro, canguro... -decía Salvo mientras brincaba de un lado a otro imitando a los emblemáticos animales.
Y uno de los chavitos: ¡Ah! ¡Dinosaurios!
Salvo: No, jajajaja, los dinosaurios ya no existen. C-A-N-G-U-R-O
Silencio incómodo.
El mismo chavito: No le hagan caso, los dinosaurios sí existen, yo los vi en la película la semana pasada.
...
Supe en ese momento -recuerda Salvo- que había perdido toda credibilidad.



