domingo, marzo 21, 2010

Buenas Historias

Hace rato vi una película inteligente. Me agradan esas películas en las que los efectos están a favor de la historia. Seguramente usted, desprevenido lector, ya la vio. Se trata de District 9.

Cuando dije esta película simplemente me encanta...llevaba menos de 3 minutos de haber empezado. Me gusta la perspectiva, la metáfora. Me gusta que lo "humano" esté colocado en donde supuestamente no debería estarlo. Me gusta la narrativa, la metamorfósis de Wikus van de Merwe, el derrumbe de algunas líneas básicas de la relación alien-humano. Me gusta ese reflejo de un mundo cruel y poco dispuesto a que pasen cosas buenas.

Me emocionó, me enojó y me sacó lágrimas. Me dio el placer de experimentar una narrativa diferente a lo que uno sabe de películas de ciencia ficción y extraterrestres en el planeta.

El placer de pensar con una película siempre se agradece. Es bueno que haya creadores dispuestos a consentir la inteligencia de los espectadores y no sólo atascarla de impresionantes digitalidades. Es bueno y emocionante ver historias que hacen un intento por reinventar dentro de un género.

Y hablando de buenas historias, me acabo de conseguir un libro que había buscado durante largo tiempo, uno de mis favoritos. Se trata de La Conjura de los Necios y si usted no lo ha leído, debe saber que en el Sótano de MAQuevedo lo tienen. Y también debe saber que es una de las novelas más geniales que he leído y que suele ser difícil de conseguir.


Uno acaba enamorándose de Ignatius Reilly y preguntándose, qué habría escrito John Kennedy Toole de no haberse suicidado. Y pensando lo lamentable que habría sido que su madre no rescatara el manuscrito de La Conjura de los Necios después de su muerte. Si usted gusta del humor fino y de la narrativa impecable, éste es un libro que no debe dejar de leer.

Sea, este fin de semana fue uno que me dejó el buen sabor de boca de las buenas historias...

miércoles, marzo 10, 2010

El domingo...

...me levanté a la de a huevo para irme a pedalear a CU.

Iba a toda velocidad en la bajada más rifada del circuito, esa que va de políticas al metro. Sonó el celular. Lo ignoré. Brincados los topes y acabada la velocidad me encontré con un mensaje de @Alexneb que hablaba de algo de ver a Dream Theater en el Auditorio a las 18:30 pm por pocos pocos pesitos.

Así...uno no dice que no.

Llegamos a las 18. A las 18:30 comenzaba la banda telonera Bigelf. Y ahí los conocí. Y he andado escuchándolos y amenazo con declararme fan. Bigelf se ganó al público con puro buen rock

A las 19:45 salía DT y nosotros guardamos silencio para dejarnos llevar por la grosera virtuosidad del Teatro de los Sueños. Y bueno. No puedo decir mucho...qué buen concierto. Nota Mental: Uno no conoce en verdad a una banda hasta verla en vivo. Aquello fue una clase de progresivo ante un Auditorio lleno.


El domingo me levanté a la de a huevo y tuve un día perfecto.


\m/

miércoles, marzo 03, 2010

02 Idea

En el viaje he dejado de sentir. Por evadir el llanto, entregué a la luna mi corazón.

No puedo tenerlo de vuelta, se ha fundido con lo negro de las estrellas. Entre planetas ya flota mi cordialidad. Seré parecida a ti, me fundiré con tu mundo; sin confiar. Un regalo solo he dado y ya vuela en la vía láctea, entre formas orgánicas.

Una niña en medio del bosque, mirando el cielo. Ella es feliz y me sueña.

Soñé que era una piedra con la agilidad de un tigre y el hambre de un hombre.
Soñé que era un hada con piel de lagarto y dulzura de lirio.

Desperté para seguir soñando.

Imaginé una torre en medio de una ciudad y en las orillas coloqué el lago de mi alma, construí con mi deseo un barco para navegarlo por las noches. Pensé la noche antes de beberla, antes de vestirme en ella.

Soñé para mantenerme despierta.

Y ahora, sentada escribo las palabras que tejen el irreal mundo de mi conciencia.


Escuchando: Vanadis - Falkenbach

lunes, marzo 01, 2010

27 y 28 de Febrero del 2010

El fin de semana fue uno de esos que no se olvidan. El sábado lo pasamos mi hermana y yo con mi papá en lo que llamaré un día simbólico.

Caminamos por el centro, caminamos por la Condesa y comimos en un lugar de comida libanesa. Fue cuando mi papá nos dijo, la primera vez que probé la comida libanesa fue con su tío, me dijo: Te invito a una fiesta de sabores...

El pensamiento de mi tío no nos abandonó en todo el día. Mariana y yo nos llenamos del gran afecto que mi papá le tiene a su primo, fue como si algo dentro de nosotras se pusiera de acuerdo para ser sus nenas, sus hijitas, aquellas pequeñas que él tomaba de las manos para recorrer el centro de la Ciudad de México. Allá cuando vivíamos en Cuernavaca.

Comimos delicioso, tabulé, garbanza seca, jocoque y mi hermana y yo con unas deliciosas limonadas frappé con yerbabuena. Caminar por el parque España lleno de apestosos condechis y perros, tomar café en La Selva de Gabriel Mancera y platicar, platicar. La luna brillaba llena en el cielo, el café era bueno y mejor la compañía. Mi hermana y yo como pequeños duendes alrededor de mi papá.

Después en la noche, antes de que él se subiera al camión, hubo un poco de esperanza. Un poco de esperanza que le iluminó el rostro y a mí el corazón.

El domingo, terminando la primera vuelta del ciclotón, Mariana y yo vimos el mensaje: Su tío falleció a las 3:30 de la madrugada. Que descanse en paz.

Pedaleamos lo más fuerte, lo más duro, lo más unido. Catarsis pura al lado de mi hermana, recorriendo el ciclotón bajo el cielo del DF, un domingo de sudor, de gente, de alegría para despedir la monumental presencia de mi tío.

¿Qué es el vacío que deja la partida de un guerrero, de un poeta?
¿Cómo duele el silencio de una voz que hablaba la memoria, la vida, la libertad?
Te has abierto, te has expandido,
explayado al infinito del universo y nosotros,
que quedamos sobre la tierra,

jamás dejaremos de escuchar tu voz.

Gracias, gracias por tu voz.




P.D. Leí en algún lado que los grandes hombres viven en su legado. Si hay verdad en esta idea, tu legado te hará vivir por el resto de los tiempos. Y aquí en mi pequeño corazón que palpita al unísono que el de mi padre, eres el ejemplo de lo que es una vida vivida al máximo.