Ahora vivo sola y sigo odiando lavar trastes. Pagaría solo porque alguien mantuviera la cocina alzada.
Hay cosas que nunca cambian.
Lo chido es que estoy empezando un programa intensivo de entrenamiento para que Opeth aprenda a lavar trastes. Sí, por un mundo de gatos productivos.
Seguiré informando.

1 comentarios:
Recuerda que también aprendimos que a los gatos no les gusta el agua.. :P
suerte con los entrenamientos
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