domingo, junio 20, 2010

Familia

Es uno de esos domingos tranquilos en los que quisiera estar cerca de la familia, charlar con papá, abrazar a mamá y molestar a los hermanos... o más bien, dejar que me molesten a mí.

Mis hermanos, hace mucho dejaron de ser los "hermanitos" y pasaron a ser unos muchachones bien guapos, inteligentes y fuertes. Julio, el más grande, es afecto a la música, aprende el chello y es un as de la guitarra, aunque diga lo contrario. Santiago, el "pequeño", es feliz practicando kung fu y es muy bueno, da unos brincos que ya quisieran ciertas ranas.

Julio, muy pequeño aprendía a hablar y en vez de decir máquina decía "pacna" y en vez de hermanitas decía "sedmanitas"...

Santiago fue durante meses un mapache bebé hermoso gracias a las ojerísimas que le dejó cierta caída.

También tengo una hermana que sí vive en la capital... ella es Mariana y además de ser física y estudiar una maestría en no sé que madres relacionada con volcanes, tiene unos ojotes.

Mi madre Maru tiene un don con las plantas y teje, teje y teje.
Mi padre Julio ama los libros y gracias a él... yo amo escribir.

Mi familia es grande y hermosa. A veces, no entiendo que hago lejos de ellos. Pero después respiro el placer de la independencia y bueno... les agradezco haberme hecho fuerte y poco apta para los limitantes miedos.

Como todas las familias hemos tenido tiempos raros, felices, tiempos extraños, feos y tiempos luminosos. Mientras haya tiempo...

Amo a mi familia y agradezco crecer junto a seres tan maravillosos.

#HeDicho

1 comentarios:

Pato dijo...

te amo coshita!

No son ojotes, solo los abro mucho
:P