Hoy todo empezó con un dolor en la boca, para ser más precisa, un dolor en el punto en que la dentista insertó la macabra aguja madre de la anestesia que me durmió boca, mejilla y lengua durante las últimas horas de ayer. Así empezó el día, qué puedo decir...claro que eso no era lo más importante a las 7 am cuando a fuerza de abre-cierra la llave me discutía el agua caliente con algún (inserte altisonante) vecino. Lo cierto, es que todo ha mejorado y ahora, mientras ignoro con gran descaro la poca, mucha o nula chamba del día...me destornillo en una risa discreta, pa' que no se entere toda la oficiniza pues...leyendo:
Nuevo Blog favorito pa' agregar a la side bar de blogs favoritos,
faltaba más.