lunes, junio 15, 2009

Recuerdan las almohadas...

Una de esas tristezas que se posan en el canal de las funciones cerebrales, al menos del de esas que necesitaría para estar trabajando en este momento...en vez de venir a chismearle al blog que se está triste y no sé qué más.

¿Por qué? ¿Por qué encontrarlo así? ¿Por qué de otro país? (Ya no puedo más, siento que se me va olvidando y tengo el sueño en la mano de ir con él...el miedo de no poder, el miedo de sí poder; siempre, el jodido miedo).

¿Y quién es él? Un recuerdo, el amor que se encuentra en una noche descuidada, cuando menos se espera, cuando ni se imagina y todo se pinta de ternura, de belleza y se piensa que no se quiere, ni se puede, seguir el vagar solitario porque se le ha conocido...pero él se va, quiere quedarse, pero se va.

Y uno se queda mirando la luna todas las noches, pensando todas las noches que él también la ve.

Tan triste el corazón, triste la melodía, de tristeza la noche: de soledad. Allá espera una cama vacía con sus sábanas que no terminan de olvidar.