jueves, febrero 19, 2009

Metáforas al día

¿Han escuchado aquello de “si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas”? Pues ilustrando esa melosa frase les cuento lo que me pasó hace unos días, en mi última visita al dentista.

Estaba yo recostada con el infernal taladrito en mi boca, ya saben: tssss tssss tssss. Puf, los ojos cerrados y preguntándome por qué yo, de entre todos los seres humanos, y el estrés del dichoso taladrito.

Y bueno, entre el pánico y la angustia, abrí los ojos. Frente a mí descubrí un juego fractaloide de lo más encantador. Al pulir mi muela, el taladrito arrojaba un montón de puntitos de agua: mini gotitas que trazaban trayectorias luminosas justo entre mi boca abierta y las manos de la dentista. Y cada punto de agua giraba y caía formando pétalos, curvas, destellos. En serio, era hermoso. El agua, la luz del foco directo a mi cara, el taladrito, las manos, los fractales, mi muela. Bueno, nunca me la había pasado tan bien en el dentista.

Sí, a veces cuando uno deja de pensar en lo mucho que duele…descubre que hay un paraíso allá afuera.

4 comentarios:

Larisa Escobedo dijo...

jejeje... momentos poeticos en el dentista! eso si es una buena racha!

niño alex dijo...

yo tuve que ir el viernes y este lunes también tengo cita, el diagnóstico fue endodoncia :S pero la experiecia no fue tan mala

Pato dijo...

Entiendo lo del paraíso de allá afuera..pero de ahí a que ahora quieras al taladrito...!

AnaCess dijo...

jajaja sin alburearme ps!