jueves, noviembre 19, 2009

El detalle

Si algo busco en esta vida, y no porque los ande buscando sino porque sin buscar los encuentro, son los detalles.

Veamos lo que opina la RAE.

detalle.

(Del fr. détail).

1. m. Relación, cuenta o lista circunstanciada.

2. m. Pormenor, parte o fragmento de algo.

3. m. Rasgo de cortesía, amabilidad, afecto, etc.


Entonces, puedo decir que me gustan esas muestras de amabilidad que suele tener la vida para con la percepción de mis sentidos. Y es que todos los días, a la orilla de las calles, sobre las azoteas, bajo el trazo de los aviones, en la eternidad urbana; flotan cual lirios, esos fragmentos de realidad que bien podrían compararse con la pimienta y la sal.

Por ejemplo, a veces solía andar por el Gayoso de Felix Cuevas, en contra esquina hay un parque y ahí está el detalle: la primera palmera, grande, arrojando ramas al suelo, levantando el perfil contra bancas y peatones, hermosa. Otro ejemplo: en el café de La Selva siempre te ponen una galletita junta a la taza, nunca me la como; ahí está el detalle desperdiciado.

Unos más: la mujer que cabecea en el metro, el perro golden que se mete de lleno a la fuente del parque, el globo de gas que se va hacia el sol y deja a la gente hablando de los ovnis de Maussan, el grito inadvertido a mitad de la canción, las sombras sobre una pared blanca, la escarcha escurriendo por la botella de cerveza, el gemido orgásmico de la vecina, la espuma de los capuchinos, el borracho que alguien graba y sube a youtube, la plática erótica y virtual cuando se está en la oficina, una moneda de 10 pesos en la banqueta, la risa de una amiga(o) a mitad de una reunión seria, el periodista preguntándole a la de cultura por el dinosaurio de Monterroso, una noticia absurda sobre un pájaro que tira su pan y arruina el LHC, la lluvia con tu canción favorita, la baba en la almohada, perfume de jazmín en la calle, las gotas de la felicidad, un paquete con tu nombre en el correo, coquetear con un desconocido(a) en el transporte, recuperar ese libro, encontrar a un conocido en medio de un concierto, enamorarse de una canción...

Miles, millones de sucesos pequeños que le dan a los días el sabor inconfundible de que somos nosotros (yo en mi caso, usted con el suyo) los que vamos viviendo, escogiendo entre detalles. Y dígame querido lector, ¿usted tiene su detalle?

miércoles, noviembre 18, 2009

Sobre Faith No More en el José Cuervo

El domingo hubo comida en el nuevo depa del buen amigo E. Y a ella acudimos M y yo. Domingo para comer, reír y beber.

En eso estábamos cuando comenzamos a hablar de la plaga de langostas que hizo que el concierto de Faith No More se pasara del Pabellón al José Cuervo. Yo defendía el hecho de que la idea de una plaga de langostas en el DF me parece absurda (posiblemente esté equivocada), cuando M me dijo: ¿pero sabes que no son langostas de esas que hay en el mar? ¬¬ Jajajajajajajajajajajajaja. Qué risa. Entre muy ruidosas carcajadas tratábamos de descubrir la diferencia entre una langosta, una langosta y una mangosta.

Entonces, la plática siguió como continúa:

M
V dice que eso es señal del Apocalipsis.
C
Para V todo es señal del Apocalipsis.
M y C
Jajajajajajajajajajaja
M
Sí, de que uno de los jinetes y algo de la biblia....
C
Claro, cuando el güey mandó las plagas, eran siete, entonces....
M
¿Qué güey?
C
...., ..... dios
M y C
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAAJAJA

Y aquí la plática se detuvo a causa de un ataque directo de risa a nuestros desprevenidos físicos.

Y sí, eso es lo que pienso de ese dios, y escribir esto se debe a la pregunta de un twittero...¿ya comenté que soy medio adicta a Twitter y por eso tengo tan abandonado el blog? Pero no hay temor, uno de estos días me escribo un post inmenso sobre... Twitter. :P

Por cierto, Faith No More está increíble. Patton es un genio y el concierto, al que fuimos M, V, A y yo, o sea C, resultó uno de los mejores de mi vida. Escuchar Epic en vivo es, sí, épico.

miércoles, noviembre 11, 2009

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-I wanna be a Cyber Punk Urban Warrior Lady-

lunes, octubre 26, 2009

No aprendo.

Suelo decir que no me importa de manera alguna y que sé controlar el fluir de las emociones cuando un evento da justo en el centro del lago. Yo sé, me digo, las palabras precisas para permitir el giro continuo de los acontecimientos. Nada, impedirá que fluya. Nada puede detenerme. Tal vez sí lo sé; y logro aparentar lo contrario. Aparento el muro y la llama en donde hay gota y calma.

Alcé las manos al perfil del norte, bebiendo de las musas los cabellos, empapando el texto de mis palabras en las lágrimas de diosas olvidadas. Me has traído corazón de nuevo. Me has puesto bajo el filo de la daga y yo, ante el viento que me rasga, sonrío. Me vuelvo una gota de sangre que en el tiempo de un suspiro madura el suelo.

Bajo un cielo plagado de estrellas dejo ir un poco de alma, veo su luz apartarse hasta encontrar un par de sueños, los bebe, los sodomiza, los abraza. Los conoce con la punta de la lengua. Mi alma, ridícula, persiguiendo sueños hasta que, agotada, vuelve a mí. Sin daño visible. Pasarán dos segundos para que caiga en sus rodillas de alma y me diga que no volverá a hacerlo y que ha cambiado para ser un alma buena. Asiento sin creerle, la conozco, es mía.

No aprendo. No acepto enjaularla, dejarla guardada en casa. Hasta el día en que seamos separadas y sea inútil lastimarnos, hasta ese día le daré la noche libre, lejos de la mente y sus verdades: ¿a qué finges negra ser de diamante donde hay barro fino?

martes, octubre 20, 2009

MONO

Definitivamente no sé mucho de géneros o características de géneros. Sólo siento lo que hace intensa mi respiración, sin tratar de desmenuzar intento conocer lo que realmente me gusta, lo que logra que mi cuerpo vibre y mi mente, todo mi ser, se declare amante de la música.

Música que me transporta a una complejidad, o no, de sonidos. Música que sonoriza mi visión del mundo o que, en acertijos sonoros, me trae nuevos mapas.

Eso es lo que encuentro en el bien o mal llamado post-rock. Algunas noches tendida en mi cuarto, la luz apagada, tabaco en mano, de las bocinas nace el idioma de Godspeed You! Black Emperor, la presencia de Sigúr Rós, la caminata de HRSTA...la sobrecogedora desesperanza de Mono.

Y Mono fue quien ayer coloreó el Poliforum Siqueiros para volcar sobre los presentes la no sutileza de su himno al viento inmortal. Más allá de las circunstancias espaciales y técnicas, que se encuentran mejor explicadas en las palabras de @Alexneb, uno debe de admitir que sí hay poder en su música.

Escuchar a Mono en el reproductor de MP3 no tiene nada que ver con sentir la ráfaga que nace de los cuatro músicos. Me derrumba. Me destruye un poco porque, a través de su discurso, se me abre una visión que apenas sospecho. Y que a veces, sospecho, ignoramos para mantener la vida en pie. El mundo oculta las sugerencias que pueden conducirlo a la demencia. Pero a veces éstas escapan de los dedos de los visionarios, de los ciegos, de los profetas, de los que están en el lugar exacto, sabiendo justo lo necesario para crear poesía. Ya, divago...

Por alguna extraña razón, cuando escucho algo como Mono, pienso que es justo la música que traduce las variaciones que este mundo me hace sentir. La música en sí. Y hoy, en mí, eso que llaman rock instrumental.

Pese a todo, el de ayer fue un gran concierto. El hecho de que no exista alrededor de esta música todo un montaje cultural como el que disfrutan otros géneros -y que en lo personal, la hace aún más grandiosa-, sí se dejó sentir. En el aspecto técnico, sobre todo. Mono, creo, es un sonido que amerita mayor cuidado. Mucho de lo que es Mono se perdió en el audio deficiente, sin embargo, ahí estaba el poder...

Ahí estaban Takaakira Goto, Yoda, Tamaki y Yasunori Takada haciendo retumbar las paredes de Siqueiros y los átomos de los pocos, pero privilegiados, presentes.

martes, octubre 13, 2009

Volcanes

Hoy los volcanes se veían especialmente hermosos. Imponentes, como una señal. Siempre he tenido cerca su imagen de montaña majestuosa. Recuerdo que el tiempo que pasé en Guadalajara era un extrañar constante del Popo y del Izta...su perfil recortándo las nubes, apenas rozando el horizonte, cuidando la vida que ignominiosa se extiende a sus pies. La historia, por todo mexicano conocida, es igual de hermosa. Ella que duerme, ella que duerme llena de historias que acentúan el silencio de la mujer que espera con el furor y la impaciencia, la esperanza. Y él que se alza entre humaredas, con el calor del que vigila; del que aguarda el momento narrado en que habrá de volverla a tener. Esa historia, plasmada en postales, narrada en leyendas, es una de mis favoritas en lo que respecta a nuestro folclor.

Hoy soy la mujer dormida y ella me ha dicho que cuando hierve la lava no es en vano. Hoy me duermo entre deseo y furia. Me extiendo al cielo y clavo mi tristeza en el universo, la dejo ir hasta las nubes, más allá de la estratósfera; qué viaje a estrellas lejanas y sea una de ellas, un brillo más que cante al universo la belleza de los encuentros, la debilidad de la mente, las torpezas del momento. Entre bosques y rocas, hoy me duermo hasta el día ferviente en que estalle el volcán.

miércoles, octubre 07, 2009

Señales

Lo que se tiene que hacer no es siempre lo más agradable -pensó ella al tiempo que guardaba la carta en el sobre. La enviaría porque era lo correcto. Lo decían las nubes con sus formas en el cielo. ¿Has notado como en los momentos de duda la realidad se desvive por enviar señales? En la risa de un amigo, la letra de una canción, el titular de un periódico, el twitt de un desconocido. Basta con poner atención y buscar de forma distraída, mirando de reojo. Entonces, las cosas que son se acomodan en alguna alineación peculiar para decir: sí o no, según sea el caso. Yo confío en las señales, con la ingenuidad de los cinco años, confío en las señales. Es que se necesita creer en algo, inventar algo en que creer y bueno, ni de cinco años voy a andar creyendo en ese dios. Mejor inventar uno que me envíe señales en las canciones que ponen los taxistas.

Ella también cree en las señales y es por eso que envía la carta. Sin dudas, con un poco de remordimiento pero envía la carta. La deja ir. Así es con la verdad, no se fabrica, se encuentra y una vez encontrada hay que tomar de ella lo útil y dejarla ir. Hay demasiadas verdades en esta vida como para cargar con todas.

Ella envía la carta y a pesar de la tristeza, se siente liberada. Y liberada enfrenta la luz vespertina con sus nubes rosadas y su música tranquila. Camina y sus pasos tienen una nueva firmeza. Decidir nos recuerda el poder que guardamos, el de crear la vida que anhelamos, el de ser los pequeños dioses de nuestro universo. Y ella, convertida en diosa, saluda a la noche con los dedos que acarician la posibilidad de lo inesperado...

viernes, octubre 02, 2009

Fue un 10 de septiembre...

El día de mi cumpleaños, eso fue hace unas semanas, amanecí con una terrible depresión mezclada con un ataque de bipolaridad de lo más delicioso. Primero hice lo de todos los días: el regaderazo, la vestida, la peinada y el maquillaje. Todo aderezado con un pésimo humor.

Ya más "tranquila" me acerqué a la puerta y entonces sonó el celular. Era mamá, hablando desde Gdl para desearme un muy feliz cumpleaños. Con la voz entrecortada dije un gracias y colgamos. ¡Maldita sea! -pensé- ¡Extraño a mi mamá! Y entonces la furia maquillada y peinada se convirtió en leve pero punzante llanto y después me fui al cuarto de mi hermana a decirle cuánto odio al mundo. Me aventé un buen teatro antes de decir ¡A la fregada! (amo eso de la fregada) y salirme al trabajo. Mi hermana quedó más o menos así: o_O

Ya iba en el metro. Nada mejoraba. Demasiada gente. 27 años. Demasiada gente. Osea, así de los 30. Me lleva.

Salí del metro, era tarde, claro. Si uno llora durante media hora y necesita 10 min para checar el delineado, pues uno llega tarde al trabajo; es obvio. En fin... paré un taxi ahí por Viveros. Me subí al taxi. El taxista arranca. Yo voy pausando el ipod...

El taxista habla:

¿A dónde me dijo? ¿A Acapulco?

:D

Me hizo el día.
El trabajo me recibió de inmejorable humor.

lunes, septiembre 21, 2009

De taller literario

Recuerdo que en una época no muy lejana, cuando andaba sin trabajo y en busca de mil cosas para llenar la cabeza, descubrí en el café La Selva de G.Mancera (soy cliente sí sí) un papel que decía Taller Literario firmada por el profesor Juan Muestra y un número celular. Lo anoté y días después, llamé. La primera vez estuvo muy bien, pequeña reunión en el café con unos adultos un poco... bueno, adultos. La verdad sí estaban raros pero de a primeras no me percaté, es que soy bien tolerante. En fin, la primera estuvo buena así que, sin miedo, le entré a la segunda. Pero esta vez —dijo el profesor— nos veremos en casa de Lady X, porque es bien amiga y bien amable y, le faltó agregar, es una Doña Bien. Como sea, sí me incomodó un poco que no fuera en La Selva, un tanto por la cercanía y otro tanto, porque bueno, eso de andarse metiendo en casas ajenas por muy bien que éstas sean; pero fui...

Me abrió la Doña Bien, Lady X: cabello rubio a fuerza de tinte y columnas blancas en la entrada de una escalera de caracol, blanca también. Ok, no te rías —pensé mientras saludaba amablemente a los adultos presentes. No, no me reiré de la bandeja de botanas, ni de los espejos, las estatuillas, imitación mármol con detalles dorados y mucho menos de la forma en que todos acentúan la palabra Maestro... Y no me reí.

Leyeron sus cuentos, leyeron sus sonetos. Algunos bien. Algunos mal. Y a todos comentaba el Maestro como si después de hacerlo fuera a abrir las aguas del licor que Lady X le procuraba. Para mí, sólo hubo té; les digo, bien raros. Y andábamos en ardua tarea literaria cuando abriéndose la puerta principal, desde el piso de abajo se oye una alegre voz que cantaba con todos los vapores de la borrachera. Silencio. Disculpen —dice Lady X y se levanta. Bueno —pensé, ya llegó el retoño. Les digo, soy bien ingenua porque ese hombre perdido de alcoholes ya rozaba los 48 y además de la camisa polo, lo adornaba un rostro de vividor de telenovela de lo más lindo. Desde ese momento la sesión literaria fue una delicia. El hombre de la casa participaba con palabras desequilibradas, risas seseadas, explicaciones de cómo no había chocado el auto y cuando fue suficiente, Lady X con toda delicadeza, lo mandó a su cuarto. Volvimos a la crítica, a la conversación y a las galletitas. Y cuando el príncipe azul ya parecía haber caído bajo el sueño del alcoholizado, se deja oír desde el piso de arriba, a todo, pero TODO volumen la voz de Gloria Gaynor llenándonos de ochentas los textos disque literarios. Yo seguía sin reírme, creo que fue en ese momento cuando me levanté para ir al baño... Entré al baño bien, con incredulidad y demasiado té. Levanté la vista y ahí, justo sobre el retrete, un dibujo autografiado de José Luis Cuevas.

Rompí en carcajadas, neta.
Salí. Gloria Gaynor seguía cantando.
Dí las gracias y jamás volví.

martes, septiembre 15, 2009

Hearts.jpg

jueves, septiembre 10, 2009

Hoy desperté con:

27

años



You say it's your birthday
it's my birthday too--yeah
they say it's your birthday
we're gonna have a good time
i'm glad it's your birthday
happy birthday to ME.

miércoles, septiembre 09, 2009

Imposible

En el tiempo que me ocupa –pensó él– voy a rodear la Tierra con mi pensamiento. Hilaré con los hilos de la memoria un ruedo irrompible de conciencia. Un día, cuando esté hecha la tarea, seré yo la constante de todo movimiento que ocurra en este planeta. No quiero –aclaró– dominar, sólo quiero estar. Siendo voz de todas las voces, transfigurándome en todos los sonidos. Ocupando la humedad de todas las lenguas.

Tal vez, entonces, sienta el ritmo con que crecen los árboles y sea partícipe del misterio que guardan los capullos, veré brotar hojas en mi rostro expandiendo el augurio de mis miradas. Podré ser en la calma total del desierto y en la oda mortal de la tempestad.

Lo he logrado, soy el universo, cada duda vive en mí, yo tengo las respuestas. Soy el universo –piensa él. Ahora –susurra– puedo llegar hasta ti.

martes, septiembre 08, 2009

Es cierto.

Cuando lo escucho podría jurar que se reorganizan las moléculas de mi cuerpo. Que cobro el sentido de parecerme al resto, que los brillos que osan separarme son sólo artificiales. Que en este momento, con todos los que han sido y todos los que serán, soy todos los que hemos sido.

Y somos.

El centro de mi frente se expande.

Mi corazón necesita.

Quiero ser liberada.

De mí.



viernes, septiembre 04, 2009

Luciérnagas



martes, septiembre 01, 2009

Cornelia

No sé que rumbo llevaba. Lo cierto, es que la tortuga esperaba el metro.


Estaba yo esperando en el andén con la tranquilidad de quien ha dejado pasar dos trenes porque no anda el ánimo como para ponerse a retar a las leyes de la física ni apretar todo el cuerpo contra... iagk, ustedes entienden. En fin, estaba ahí, tranquila, escuchando a Pantera, ¿llegaré tarde? Y entonces, miré hacia abajo. Justo pasando la línea amarilla, estaba Cornelia.

¿Hacia dónde va una tortuga que espera el metro?

Una tortuga, no lo sé. Cornelia estará conmigo un rato, yo la llevaré de viaje y ella promete apresurarse. Así, hasta que decida irse. Quién sabe, igual tú eres su próximo encuentro de andén...